
Con la mirada altiva
Dices que te vas
Sin oportunidad de comenzar de nuevo
Ríes y deshaces cualquier intento.
Ya tus cosas las tienes apiladas...
Que Dios bendiga tu partida.
Sólo pido calmar mi corazón necio…
Han pasado los días y me pregunto
¿Estaré muriendo?
Quizás un poco.
Por lo pronto
Arremolina la sangre en mi pecho
No encuentro sensatez
Extraviado entre la lluvia del invierno
Paso de los días
Y tu partida, mi tristeza y mi agonía
Procuran el sosiego, para olvidarte un día
Y tú hermoso recuerdo
Sea un suspiro que cuelgue sobre mi pecho
Pues, gitana
Hechizaste mi corazón entero.









