
Estoy triste
Y no se por qué…
Quizás por separar la luz de tu mirar
O por la incertidumbre de llegar a otro lugar.
Comenzar de nuevo. Sin ti
Sé que las dos cosas son importantes
La primera es para ti una lluvia interminable
Y para mí, una prueba difícil.
La segunda, sólo es mía.
La primera es cuestión de tiempo
Te acostumbrarás a no ver mi figura desfilar
--O quizás no sea tan fácil-
Pero en este momento necesito tu entereza.
La segunda es una decisión fría
Que debo realizar…
Así como
Un día llegué a ésta tierra
Para encontrar tu corazón sin condición
Jugamos a la primavera y al verano
Jamás pensamos este momento
Ni previmos esta guerra de corazones
Y…aquí está.
Tú con el corazón mutilado y la lluvia en tu ventana
Perece un velorio de gritos ahogados
Casi concierto para detener la vida.
Pero guarda silencio y no digas nada…
Quedaté callada
Y aunque tu silencio me asesina.
Ésta madrugada
Levanto mis cosas necesarias
Y sin pronunciar palabra.
Marcho con la pesadumbre a cuestas
No se que suceda con el palpitar tuyo
Pero me despido, así, en silencio...
Mi mano levantada qué tu no vez.
Quisiera alcanzar tu espalda
Pero mejor evito mirar tu llorar de río…
Te dejo los recuerdos
Y sé fuerte en los momentos por claudicar
Qué si una lágrima en tu ventana toca
Corre la cortina
Y con una sonrisa de las otroras alegrías
Borra la nostalgia
Dile adiós.
Convéncela qué siga su camino
No dejes que hable contigo
Busca el río de los días
Florecer con dorado esplendor.
Tú con la esperanza de abrir la puerta
Y ver mi presencia y lanzarte a mis brazos
Y yo, con un sólo pensamiento que no he de olvidar
“…En algún lugar hay una mujer que me extraña, debo ir porque tal es el final de mi destino”.
Y sí no vasta, entonces ven conmigo. Abandona todo.
Y verás como se bifurca la decisión cuando ya no sólo es tuya
Amor en tus manos deliza mi destino...
Tú sabes si me atas a seguir añorándote.





